Carlos ganará… si no falla. La opinión de Isidre Esteve

En Mini deberían tener muy clara su estrategia a seguir porque Toyota sólo apostará por un piloto: Al-Attiyah; igual que en Honda se volcarán con Brabec.

El Dakar 2020 llega al último día con todo por decidir, porque la última etapa no será de transición y todavía pueden pasar muchas cosas. Mi pronóstico es que ganará Carlos Sainz, pero 10 minutos son un margen muy escaso y seguro que Nasser Al-Attiyah atacará hasta el último kilómetro. Tampoco hay que descartar a Stéphane Peterhansel, que siempre está ahí.

Los tres tienen mucha experiencia para saber gestionar este tipo de situaciones. La veteranía es un grado en este sentido y les ayudará a aislarse del ambiente festivo que suele vivirse la última noche en el campamento. Es importante no contagiarse de la euforia que envuelve al líder, ni del derrotismo que acostumbra a rodear a los perseguidores. Y es que, a este nivel, el entorno suele a irse a los extremos, lo que puede resultar muy peligroso para los corredores.

Nunca hay que olvidar que en el Dakar son tan importantes los últimos kilómetros como los primeros y más en una edición como ésta, en la que no hay ninguna jornada de transición. Porque la última especial de este viernes constará de 300 kilómetros exigentes que los primeros seguro que harán a fondo.

Quien más presión tendrá será Carlos, porque el líder siempre tiene más a perder que a ganar, mientras que al segundo le pasa todo lo contrario. Además, que nadie dude que todo el equipo Toyota ayudará a Nasser, del primero al último, y en Mini deberían tener eso muy claro y salir con una estrategia bien definida para apoyar a su jefe de filas, por muchas opciones que tenga Peterhansel.

No sé qué decidirá la dirección de equipo, pero lo normal sería que todos apoyasen a Carlos. Sólo un error suyo puede hacerle perder este Dakar, porque por velocidad no hay nadie capaz de remontarle a Carlos 10 minutos en 300 kilómetros.

Lo mismo opino de la categoría de motos, en la que la situación es muy parecida a la de coches, con 14 minutos entre  Ricky Brabec y Pablo Quintanilla, y Toby Price al acecho. Honda echará el resto para destronar a KTM y, a priori, la diferencia del estadounidense debería ser suficiente.

Pero en esta carrera tan especial no se puede dar nada por hecho, porque un pinchazo, una salida de pista o un fallo mecánico te deja fuera… Y a estas alturas, ya no hay margen de error, ya que al final del día espera el podio, donde para los aspirantes al título todo lo que no sea acabar el primero podría parecer un fracaso, aunque no lo sea… ni muchísimo menos.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de sus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad