Carlos Sainz y Lucas Cruz, justos vencedores. La opinión de Isidre Esteve

Mini realizó una gran apuesta por ellos y han sabido aprovechar el potencial de su coche más que nadie, incluso que Peterhansel.
En motos, Honda ha tenido que hacer muy bien las cosas para poner fin a la hegemonía de KTM después de 18 años.

Acabó el Dakar 2020 y se despejaron todas las incógnitas que rodeaban a esta primera edición en Arabia Saudí. De entrada, quiero felicitar a los ganadores porque, en una carrera tan dura y exigente, han sido justos campeones y lo han merecido más que nadie.

En coches, Carlos Sainz y su copiloto Lucas Cruz han estado siempre delante y han peleado hasta el último día. Mini apostó fuerte con su fichaje y el de Stéphane Peterhansel, y la jugada les ha salido perfecta. El equipo X-Raid ha sabido trabajar rápido y bien para culminar un proyecto ambicioso que ha logrado batir a Toyota.

Es cierto que este Dakar, con una primera semana muy técnica y una segunda más rápida con dunas bastante fáciles, ha favorecido a los buggys respecto a los 4×4, por su mayor velocidad punta y tipo de suspensiones. Pero Carlos ha sabido aprovechar el potencial de su coche mejor que nadie -incluso que Peterhansel- y el error en la navegación de sus rivales en la antepenúltima etapa resultó clave.

La gran sorpresa de este Dakar ha sido Fernando Alonso, por su gran capacidad de aprendizaje que le ha permitido firmar una brillante actuación. Seguro que el asturiano habrá disfrutado mucho de una experiencia que puede ser muy valiosa si decide volver el año que viene. También hay que destacar el papel de Nani Roma, al que la juventud de su proyecto le ha impedido estar más arriba.

En motos, la noticia es que Honda haya puesto fin a la hegemonía de KTM, después de 18 años. La marca japonesa ha tenido que hacer muy bien las cosas para conseguirlo, con un Ricky Brabec muy sólido que ha pilotado sin errores para firmar una gran carrera. Eso sí, hay que tener en cuenta que el accidente de Paulo Gonçalves seguro que desconcentró a Toby Price, porque fue el primero que se lo encontró en la pista y vivió un momento muy duro.

El fallecimiento de Gonçalves fue lo peor, sin duda, de este Dakar. El portugués era una persona muy querida dentro del campamento y es una tragedia que el Dakar, por el que tanto había dado él, se lo haya llevado. Una desgracia que esperemos no vuelva a repetirse nunca más.

No puedo despedirme sin mencionar a Albert Llovera que ha acabado dentro del top 15 en la categoría de camiones. Lo suyo tiene un mérito enorme… y lo digo por experiencia. Por eso quiero felicitarle especialmente, aunque también a todos aquellos españoles que han logrado llegar hasta la meta, tras vivir una aventura que crea adicción. ¡Felicidades! ¡Nos vemos el año que viene!

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