Complicadísimo estreno de Joan Font en el Dakar 2020

El piloto de Vic sufre lo indecible para acabar la primera etapa del rally tras romper la barra estabilizadora delantera de su Toyota y completar más de media especial totalmente a oscuras.
El excelente desempeño de su copiloto Borja Rodríguez como navegante y mecánico ha sido vital para poder llegar a la meta después de casi diez horas de carrera.
“Hemos sufrido mucho. Los últimos 170 kilómetros de noche y con el palier dañado han sido un calvario”.

Avisaba la organización en el briefing del día anterior de la exigencia de la primera etapa del Dakar 2020. Pero poco podían imaginar Joan Font y su copiloto, el debutante Borja Rodríguez, que su estreno en tierras saudíes sería tan complicado. El piloto de Vic acabó la primera etapa muy retrasado tras un cúmulo de contratiempos que se agravaron por la rotura de la barra estabilizadora delantera de su Toyota Land Cruser 120. Como consecuencia, tuvieron que completar los últimos 170 kilómetros de especial completamente de noche.

Joan Font, que en su tercera aventura dakariana tiene encomendada la tarea principal de cargar con los repuestos de sus compañeros de equipo y ayudarlos en lo que sea necesario, tuvo que esperar en el arranque de la especial cerca de una hora a que pasaran por delante suyo los tres buggys del FN Speed Team. A los pocos kilómetros también se detuvo para ayudar a un coche que se había quedado clavado en las dunas. Había perdido mucho tiempo y navegaba rodeado de buggies y camiones. Una auténtica odisea.

Pero el mayor contratiempo llegó en el ecuador de la etapa, cuando se dieron cuenta que se había roto la barra estabilizadora delantera de su Toyota. “Hemos tenido que desmontar el protector y retirar la barra porque estaba dañando un palier de la transmisión”, narraba el aguileño Borja Rodríguez, al acabar la especial. Tras una hora y media parados, la dupla del FN Speed Team proseguía la marcha, aún con muchísimos kilómetros por delante: “El palier hacía mucho ruido, pero hemos ido poco a poco hasta llegar a la meta”.

La etapa se presentaba como un aperitivo de todos los terrenos que se encontrarán los pilotos a lo largo de las doce largas jornadas del Dakar: arena, pistas, dunas y piedra que en la primera especial han llevado al límite la mecánica del Toyota de serie de Font y Rodríguez. “Hemos sufrido mucho. Correr 170 kilómetros de noche ha sido una locura, un calvario”, aseguraba el piloto catalán, que agradeció tener a su derecha a un excelente navegante y mecánico: “Por suerte, el trabajo de Borja en la navegación ha sido magnífico y se ha empleado a fondo reparando el coche. Es un alivio tenerlo a mi lado”.

Al final, el piloto del FN Speed Team ha conseguido cruzar la línea de meta en 79ª posición tras casi 10 horas al volante. Una épica jornada que por lo menos ha concluido de forma satisfactoria, ya que Joan Font y Borja Rodríguez siguen en carrera. “El coche está un poco tocado pero esperemos que durante esta noche lo dejen todo bien para poder tomar mañana la salida en condiciones”, añadía Font.

Con poco tiempo para descansar, Font y Rodríguez volverán a embarcarse mañana en una nueva aventura entre las poblaciones de Al Wajh y Neom, bordeando la costa del Mar Rojo. Por delante tendrán 393 kilómetros, de los cuales 367 serán cronometrados. Además, por primera vez en el Dakar saudí, los participantes recibirán el roadbook minutos antes de comenzar, un condicionante que pondrá a prueba las dotes navegantes de los copilotos.

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