Joan Font toma oxígeno antes de afrontar la etapa maratón

El piloto del FN Speed Team vive su día más tranquilo de la presente edición del Dakar y ya tiene la mirada puesta en la desafiante especial de este miércoles.
“Hemos sido muy conservadores, pensando sobre todo en la mecánica y la etapa de mañana”.

Joan Font continúa aplicando al pie de la letra aquello del “sin prisa pero sin pausa”. La etapa de este martes, entre Wadi Al Dawasir y Haradh, de 886 kilómetros y 410 cronometrados, es un claro ejemplo. El piloto catalán, liberado de obligaciones con su equipo, puesto que todos sus compañeros han llegado a meta sin problemas, ha optado por dosificar y mimar a su Toyota Land Cruiser 120, y ha completado la especial sin mayores apuros, con un tiempo de 6 horas y 58 segundos. Ha sido, sin lugar a dudas, su etapa más cómoda en este Dakar.

La especial estaba dividida claramente en dos partes. Una primera más técnica y complicada, por la presencia de piedras y agujeros, y una segunda mucho más rápida en la que tan sólo había algunas dunas de poca dificultad: “Al principio, en la parte más rompedora, hemos ido con mucha precaución. Después todo ha sido más sencillo, hemos pasado las dunas sin problemas y tan sólo hemos recorrido 70 kilómetros de noche, que está muy bien teniendo en cuenta lo tarde que hemos salido hoy”, comentaba Joan Font al llegar al vivac de Haradh. “Hemos sido muy conservadores, pensando sobre todo en la mecánica y en la etapa de mañana”.

Una etapa más y una etapa menos. Podrían resumirse más o menos así las sensaciones de Joan Font y Borja Rodríguez después de pegarse otra paliza de kilómetros. “Está siendo un rally muy largo, tenemos kilómetros para dar, vender y regalar. Llegamos agotados a este tramo final de carrera, pero con muchas ganas. Quedan tres etapas y cada día que pasa estamos más cerca del objetivo”.

Antes, sin embargo, deberán superar un escollo mayúsculo, una etapa maratón que se antoja muy exigente para el Toyota Land Cruiser 120 del FN Speed Team. “Sabemos que habrá muchas dunas, un terreno que no nos beneficia por el tipo de vehículo que tenemos. Es difícil hacer un pronóstico de cómo nos irá, pero intentaremos prepararla lo mejor posible. Tenemos que ser regulares y tener mucha precaución, ya que son muchos kilómetros y no tendremos asistencia”.

La etapa maratón de este miércoles arrancará a las puertas del desierto de Rub’ al Khali, uno de los mayores desiertos de arena del mundo, conocido también como Empty Quarter. Un paraje vacío y desolado, del que tan sólo sobresalen enormes y desafiantes dunas. Por si fuera poco, al llegar al campamento los pilotos no podrán disponer de asistencia, de modo que deberán cuidar más si cabe la mecánica para poder completar esta jornada y la siguiente. Si lo consiguen, tan sólo les quedará el regreso a la capital del país, donde concluirá el primer Dakar saudí.

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