La etapa de hoy, toda una lección. La opinion de Isidre Esteve

Si incluso los más expertos como Al-Attiyah o Peterhansel cometen errores… ¿por qué no puede hacerlo Alonso?

A dos días para el final y con una diferencia de 18 minutos entre el primero y el segundo, otros años diríamos que el Dakar está sentenciado. Pero cuidado, porque si hoy dos pilotos de la experiencia de Nasser Al-Attiyah y Stéphane Peterhansel han tenido problemas de navegación, mañana le puede pasar a cualquiera, incluido al líder Carlos Sainz.

Lo que ha sucedido esta décima etapa es consecuencia de la nueva política de entregar el roadbook por la mañana, minutos antes de comenzar la especial. Sólo así se explica que dos ganadores del Dakar se pierdan el día que se están jugando la victoria, en el inicio de la decisiva etapa maratón.

Carlos seguro que ha tomado buena nota de todo y no se confiará lo más mínimo en las dos jornadas que faltan. Sólo un error suyo le puede arrebatar el tercer título, porque a base de velocidad su margen actual es inalcanzable.  

Mención especial merece hoy Fernando Alonso. El asturiano está realizando un gran Dakar. Ha sorprendido gratamente a todo el mundo, dentro y fuera del campamento. No es normal que un piloto recién llegado de una modalidad tan distinta al rally-raid como la Formula 1 lo haga tan bien.

Fernando ha demostrado que, si no tiene problemas, su ritmo está cerca del top 5 y eso, para un piloto sin experiencia en el Dakar, tiene un mérito increíble. Un mérito que, todo hay que decirlo, debe ser compartido con su copiloto Marc Coma, un fantástico navegador que, además, está dando unos consejos valiosísimos a Alonso de cómo afrontar cada situación.

El vuelco que hoy han tenido es de lo más comprensible. Cosas así suceden cuando tu ritmo es ganador y no hay que darle más importancia. Se ha producido en una zona fuera pista, donde desviarte un par de metros a la derecha o a la izquierda de la trazada puede tener graves consecuencias a tanta velocidad.

Lo positivo es que Fernando ha sabido salvar muy bien el accidente y, por fortuna, todo se ha quedado en un susto. De situaciones así también se aprende y son lecciones de esta prueba tan apasionante como es el Dakar, a la que Alonso ha llegado coincidiendo con una nueva era en la que, por primera vez en mucho tiempo, vuelvo a ver disfrutar a todos los participantes. ¡Larga vida al Dakar!

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