Los pinchazos condicionan la etapa de Francesc Ester

La mala fortuna y tres reventones de neumáticos han lastrado hoy al piloto catalán del Team Boucou, en una sexta etapa del Dakar en la que ha disfrutado de lo lindo de la conducción sobre dunas.
La solidaridad habitual entre participantes ha salvado esta vez al barcelonés y su equipo, que ha podido continuar y llegar al vivac de Riad.
“Ha sido una auténtica lástima, la especial era preciosa, con muchas dunas, y estaba disfrutando al máximo. El camión iba de cine, pero hoy la suerte no ha estado de nuestro lado y desde el inicio hemos tenido varios pinchazos”.

Diversión interruptus. La sexta etapa del Rally Dakar 2020, que unía Ha’il con la capital Riad, ha vuelto a ser una auténtica prueba de resistencia para pilotos y máquinas. Con sus 478 km de especial, las dunas y el fuera pista han sido los terrenos predominantes en un día en el que Francesc Ester y sus compañeros en el Team Boucou no han tenido fortuna con los pinchazos.

Hasta tres reventones ha sufrido en sus neumáticos el piloto barcelonés en la etapa de hoy. “Ha sido una auténtica lástima, la especial era preciosa, con muchas dunas, y estaba disfrutando al máximo. El camión iba de cine, pero hoy la suerte no ha estado de nuestro lado y desde el inicio hemos tenido varios pinchazos. Los dos primeros, al inicio del tramo cronometrado y el tercero, superado el ecuador de la etapa”, analizaba Francesc Ester.

Los integrantes del Iveco nº537 se han visto obligados a detenerse y a esperar la asistencia de sus compañeros de equipo para poder continuar, ya que se han quedado sin ruedas de repuesto. “Ha sido una faena, estaba siendo un día muy bueno, pero las carreras y, sobre todo, el Dakar, son así. Hemos estado bastante rato esperando la asistencia para que nos dejasen un par de neumáticos extra para llegar hasta el final”, valoraba al respecto el piloto catalán.

Pese a la lógica frustración por estos contratiempos, Ester y su tripulación, formada por el portugués José Martins y el francés Jean-Francois Cazeres, han podido continuar su camino hasta el bivouac de Riyadh. “Afortunadamente hemos podido seguir. Han sido seis etapas muy exigentes en mi primer Dakar como piloto de camión. Ahora quiero disfrutar de la jornada de descanso de mañana, nos vendrá bien a todos. La experiencia es brutal”, sentenciaba un entusiasmado Ester al término de la especial.

Tras una intensa primera semana de competición, los equipos gozarán mañana de una merecida jornada de descanso en la capital de Arabia Saudí, Riad. Las seis primeras etapas han sido rompedoras y agotadoras a partes iguales, y la segunda semana se espera que sea todavía más exigente. El domingo, con las pilas recargadas, Francesc Ester tendrá que afrontar la especial más larga de la carrera, que unirá Riad con Wadi Al-Dawasir, de 546 km cronometrados y 195 de enlace con muchas secciones de dunas y fuera pista.

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